Feria del Carmen y de la Sal
Desde el Miércoles 12 ya tenemos en marcha una nueva edición de la Feria del Carmen y de la Sal. Por supuesto, una vez más, el levante ha decidido unirse a la fiesta y acompañarnos durante toda la celebración. En fin, una ocasión más para beber rebujito (y tal vez algo más), e intentar divertirse. Una feria eminentemente nocturna y ruidosa. Un lugar inevitable al que asistir durante las calurosas noches de verano.
Esta vez mis vacaciones han vuelto a coincidir casi en su totatilidad con la feria, salvo el último día, por lo que su visita es obligada (aunque este año no podré asistir al espectáculo de los fuegos artificiales). Y prácticamente la única ocasión del año en que puedo salir sin coche; algo que se agradece de vez en cuando.
Acabó el Mundial. Una vez más, y como cada cuatro años, los españoles (incluidos los menos aficionados a este deporte como el que suscribe) asistimos al espectáculo futbolístico más grande del mundo con la vana esperanza de que nuestra selección llegue al menos a semifinales y una vez más es eliminada en octavos de final. Es curioso que a lo largo de los años no importa quien sea el entrenador, no importa quienes sean los jugadores, no importa donde se celebre el evento; llegar a cuartos es una odisea y a la semifinal casi imposible (más allá de eso ni hablamos).